Si eres mecánico o te gusta meterle mano al motor, este compresor de anillos de pistón te va a venir de perlas.
Es ajustable de 53 a 125 mm de diámetro, así que sirve para una barbaridad de motores, tanto de coche como de moto.
Está fabricado en acero forjado de alta calidad, con un resorte tratado térmicamente, que es sinónimo de durabilidad y resistencia.
No es una herramienta de usar y tirar; esta está hecha para aguantar el trabajo duro del taller.
Lo que mola de este compresor es el mecanismo de trinquete que lleva, que te permite comprimir los anillos del pistón con poco esfuerzo y de manera rápida.
Ya sabes que meter un pistón en el cilindro sin comprimir bien los segmentos es una odisea, y con esta herramienta es pan comido.
Tiene una altura de 75 mm, que es ideal para manejar distintos tamaños de pistones, haciendo la compresión uniforme.

Además, su diseño seguro evita que se deslice o que se dañen los anillos, que es uno de los fallos de otras herramientas más baratas.
Es muy fácil de usar: ajustas el diámetro según tu pistón, lo enrollas alrededor, accionas el trinquete y ya tienes los anillos bien sujetos.
Luego introduces el pistón en el cilindro sin raspar ni forzar.

Esto te ahorra tiempo y te evita sustos, como que un anillo salte o se rompa.

Es un chollo para talleres profesionales y también para aficionados que quieran hacer bien el trabajo en casa.
La inversión en esta herramienta se paga sola con lo que te ahorras en mano de obra y en posibles daños.

Es de las que usan los que saben, porque facilita mucho la vida.

Si trabajas con motores de gasolina o diésel, de coche o moto, y necesitas montar pistones, este compresor es tu nuevo mejor amigo.
No te vas a arrepentir de tenerlo en tu caja de herramientas.